viernes, 14 de junio de 2013

Capítulo VII ~

El árbitro tocó su silbato, levantando un dedo al aire, en señal que quedaba un minuto para empezar, teníamos que abandonar la pista. Todas nos agrupamos alrededor del entrenador.
-Vamos a darlo todo ¿vale? Las vamos a machacar, estamos en casa. Sale Walker, Thomas, Anderson, Thatcher y Jones.- nos señaló por último a Valerie y a mí.- A la de tres PCA.- todas unimos nuestras manos al centro.
-Una....dos....y tres ¡P C A!- levantamos las manos dejándolas todas arriba.
Metí mi camiseta dentro de las calzonas como decía el reglamento y me puse en el círculo central para el salto inicial. Eché una mirada a las gradas, Louis y Donna estaban ayudando a mi padre a sentarse. Donna me miró y levantó el pulgar  me sonrió. Levanté el pulgar también. A mi madre no le gustaba venir. El sonido de la gente gritando y animando le provocaba dolor de cabeza. Después miré a la parte de la grada donde se solían poner todos los novios del equipo, allí estaban todos, incluido Kurt, pero estaba demasiado ocupado hablando como para mirarme. Mi vista se quedó en la muchacha del otro equipo que sería la que diera el salto inicial de su equipo. La conocía de hace tiempo, se llamaba Erica, así que le dediqué una sonrisa y ella me la devolvió. Aquel equipo era de la universidad de California, habían tenido que pasar un par de horas en autobús.
El árbitro lanzó el balón al aire y Erica y yo dimos un gran salto. Logré darle yo antes, haciendo que Valerie lo cogiera. Corriendo se dirigió a la canasta, donde una defensa la paró. Yo que la seguía por detrás me adelanté, Valerie me dio un buen pase y la conseguí encestar. Entonces Donna y Louis comenzaron a gritar alzando el puño en el aire, mientras mi padre tenía los brazos cruzados mirándome sonriente.
El primer cuarto transcurrió rápido, íbamos en cabeza. Las cinco que estábamos jugando nos sentamos para descansar cuando el segundo cuarto empezó, dejando salir a las otras cinco. En el banquillo todas estábamos animando.
El segundo cuarto terminó, yendo 1 punto por debajo de la universidad de California. El entrenador nos llevó a los vestuarios y antes de desaparecer tras la puerta, miré a la grada. Donna y Louis hablaban riéndose, mientras mi padre miraba al equipo contrario que estaba tirando unas canastas. Kurt seguía sin hacerme el más mínimo caso. Me fijé mejor, y vi una chica entre todos los novios, era Noe. Qué mala espina me daba. Un poco más apartado había un chico con pinta de gangster que me estaba mirando, y al notar que me fijé en él agachó la mirada. Llevaba una gran gabardina color marrón que le llegaba hasta los muslos, un gorro negro y unas gafas a juego con el gorro. Pero era inevitable que no supiera quién era, estaba claro. Se veía tan bien, allí sentado con los demás novios de mis compañeras... Pero, ¿cómo iba a jugar concentrada ahora sabiendo que tenía sus ojos verdes puestos en mí?
En el vestuario, el entrenador dio una gran charla, de la que apenas me enteré nada. Harry ocupaba casi toda mi mente, la parte que no, era ocupada por Kurt y Noe, ¿qué había entre esos dos? Salimos del vestuario, no me había enterado de ninguna de las jugadas planeadas, mierda, la iba a cagar delante de Harry. Valerie y yo nos quedamos más atrás para que ella me lo explicara. Pero no sirvió de nada, no lo entendí. Valerie lo iba a hacer perfecto y yo iba a hacer el ridículo.
Salimos las del primer cuarto. Todos los balones que cogía los perdía. Me estaba agobiando, todo me salía mal. Pero eso yo ya lo sabía que iba a pasar con su presencia allí. Miré desesperada a Donna y le hice un gesto con las cejas, señalando a Harry. Después me abrí de brazos preguntando por qué lo había traído. No había terminado el tercer cuarto cuando el árbitro pitó mi cambio, estaba claro. Lo estaba haciendo fatal. Le choqué la mano a mi entrenador, porque era lo que hacía cada vez que sentaba a alguien. Me dejé caer con desgana en el banquillo y abrí mi botella de agua. Ya tenía claro que no jugaría en todo el partido, le había fallado. Dentro de mí sólo sabía que le había fallado a alguien, ese alguien no era nada más y nada menos que mi padre.
El pitido del final salió del silbato del árbitro, terminando mal para PCA, perdimos de 6 puntos. Yo las animé a todas con golpecitos en los hombros, me sentía culpable de lo ocurrido. El entrenador nos llevó al vestuario, explicándonos todo lo que habíamos hecho mal, no nombraba a nadie, pero yo sabía que estaba hablando de mí. Salimos decepcionadas del vestuario para salir del complejo. Allí los familiares de las jugadoras las felicitaron de lo bien que lo habían hecho, aunque hubiéramos perdido. Louis y Donna hablaban, mientras mi padre me miraba con la cara que yo no quería, decepcionada. Me tiré a sus brazos, era lo único que quería.
-Lo he hecho fatal.- le dije al oído.
-El primer paso es reconocerlo para después corregirlo.- respondió con tono seco.
-¿Estás decepcionado?- me aparté de él para mirarle, las lágrimas venían a mí, era muy exigente conmigo misma y no me gustaba hacer las cosas mal.
-No, claro que no hija. El primer cuarto lo hiciste muy bien, dime, ¿cuando se te va a quitar esa manía de tener vergüenza a que te vean jugar?
-No lo sé papá, no lo sé.- me llevé una mano a la cabeza.
Donna y Louis se acercaron, para felicitarme supongo. No sé de que me querían felicitar, todo había salido horrible. Kurt estaba en la puerta del complejo hablando con Noe. Y Harry se había levantado de su asiento en las gradas, llegando donde estaban Louis y Donna. Los tres me querían dar una explicación.
-No, no digáis nada. Sabíais que no quería y aún así lo habéis traído. No puedo confiar en vosotros. - cerré los ojos, no quería verlo, no quería.- Adiós papá, lo siento por haberte hecho venir para que vieras esto, lo siento de verdad. Te quiero.- besé su mejilla y salí corriendo por la puerta del complejo, evitando a Kurt y a Noe.

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