sábado, 22 de junio de 2013

Capítulo XIII ~

Todos estaban bailando, vulgarmente y borrachos. Nos empujaban entre tanto baile. Al fondo, pude distinguir a Kurt, no estaba solo. Con él estaba Noe.
-¿Te encuentras bien?- Zayn también los vio.
-Sí, gracias Zayn.- no lo miré, mis ojos estaban clavados en ellos dos. 
Noe se sentía incómoda, sabía que alguien la estaba mirando. Giraba su cabeza, en busca de los ojos que la hacían sentirse así, hasta que me encontró. Se fue de donde estaba y desapareció entre la gente.
Zayn y yo hablábamos animadamente, reíamos, y yo no podía evitar no quitarle la vista a Harry de encima. Zayn tuvo que ir al baño, y me quedé sola en aquella marea de gente. Noté en mi hombro unos golpecitos, que hicieron que mi corazón se acelerara del susto. Me volví poniendo la mano en mi corazón, como si así se fuera a calmar. 
-Te he traído un trago.- era Noe, y una risa maliciosa decoraba su cara.
-No bebo.- respondí seca.
-No es alcohol, es un refresco nuevo. Creí que te gustaría probarlo.- Noe me acercó un vaso de plástico.
Lo cogí no muy convencida y miré el líquido que contenía aquel vaso. Después me lo acerqué a la nariz y le di un trago. 



Los rayos de luz golpeaban mi cara, obligándome a despertarme. Tapé mis ojos con una mano, evitando así, que la luz me diera en la cara. Me incorporé un poco, la espalda me dolía mucho. Me desperecé e inmediatamente eché la mano a mi cuello. El collar de Zayn seguía ahí. Me froté los ojos para aclarar mi vista, aquello no era mi habitación. Estaba en medio de no sé donde, en un gran prado. Miré mejor, era el campus, al final se veía el edificio de la Universidad. Dirigí mi mirada a mis lados, en busca de alguien, pero allí no había nadie. Pero el césped estaba hundido a mi lado, alguien había dormido conmigo. Intenté recordar algo de lo que pasó la noche anterior, pero nada, no recordaba nada. Lo último que tenía en mi mente era cuando Noe me dio aquel vaso. ¿Qué tendría ese vaso? Me levanté a duras penas, dando tambaleos. Ya sabía que también había estado borracha, a saber lo que pude hacer. 
Llegué a mi residencia, echa un asco. Llamé a la puerta sin poder evitar que se me escapara un bostezo. Valerie abrió la puerta, fresca como una flor, al contrario que yo. Su mirada fue desde mis pies hasta mis ojos. Me miró con asco y después me dio una cachetada. Me caí al suelo del golpe, después Valerie dio un portazo, ¿que acababa de pasar?
-¡VALERIE, ÁBREME!- di puñetazos en la puerta, aún con la mejilla dolorida. 
Al rato, Valerie seguía sin abrir. Sin esperanza alguna, me senté en el suelo y apoyé mi espalda contra la puerta. Aparté mis pelos revueltos de mi cara y suspiré con decepción. ¿Qué le hice anoche para que estuviera así conmigo? Ojalá lo supiera. La puerta en la que me apoyaba desapareció detrás de mí, haciendo que por poco me cayera de espaldas. Me volví para verla, Valerie me miraba asqueada, y por encima de los hombros. Aquel gesto me dolió mucho viniendo de ella. 
-Pasa, das asco.- se apartó de la puerta, aún mirándome por encima del hombro.
Ignoré su comentario y pasé dentro. Sin dirigirle mirada alguna, entré en la ducha. Era verdad, daba asco, olía fatal. Me di una ducha rápida de agua fría, me sentó fenomenal. Me puse el chándal de la Universidad para estar cómoda, aunque eso me servía de poco en esos momentos. Valerie estaba sentada en su cama, viendo su móvil, aunque yo sabía que no tenía ningún mensaje, simplemente me estaba evitando.
-Valerie... Mira, sé que estás enfadada conmigo, me gustaría pedirte perdón, pero no sé por qué te lo tengo que pedir.- me senté a su lado y ella se levantó bruscamente.
-¡¿Qué no sabes por qué?! ¡¿Qué no sabes?! ¡Zorra! ¡Eso es lo que eres!- estaba roja de la furia, aunque a mí esa situación me hacia gracia, ella llamándome a mí zorra, parecía un mundo del revés.
-¿Perdona? Mira Valerie, no me acuerdo de una mierda de lo que pasó anoche. ¿Por qué me llamas zorra?- me levanté mirándola atentamente a los ojos.
-¡¿Qué por qué eres una zorra?! ¡Por enrrollarte con Harry cuando te dije que me gustaba a mí! ¡¿No piensas en tu amiga eh?!- empezó a llorar, todavía como una furia.
¿Qué acababa de decir? Le iba a decir que lo repitiera, pero se iba a pensar que me estaba burlando de ella. No sé por qué, también empecé a llorar. ¿Le había besado y yo ni siquiera lo recordaba? No, mi primer beso con Harry tenía que ser memorable, no fruto de una maldita borrachera. Quería recordarlo, me estrujé el coco por intentar recordarlo, pero lo único que logré fue que me doliera aún más la cabeza.  ¿Cómo iba a mirarle ahora? 
-Valerie, lo siento. No me acuerdo de nada, estaba muy borracha.- intenté abrazarla, pero ella se apartó.
-Sabes qué, da igual, sólo me interesaba su físico. No estaba enamorada ni nada de eso.- fingió una sonrisa.
En mi cara se dibujó una sonrisa y le di un abrazo que por poco la ahogo. Ella me lo devolvió y me hizo sentarme en su cama.
-Entonces, ¿no te acuerdas de nada?- Valerie me cogió la mano y jugó con mis nudillos.

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